SEGUIMOS BUSCANDO NUESTRO FINAL FELIZ
Vivimos tiempos complicados. Tiempos en los que la mitad de la población joven en edad de trabajar está en el paro, y de los que tienen la "suerte" de trabajar, la mayoría lo hacen en empleos precarios. Tiempos donde ser "mileurista"ha dejado de ser un estigma, para pasar a ser un privilegio y donde empieza a nacer una nueva ola de "nimileuristas" que se conforman con vivir de sus padres y trabajar 10 o 12 horas al día.
A la generación nacida en la década de los 80 ( a la generación que pertenezco y empiezo a pensar que a mi pesar..) se le ha empezado a denominar "Generación perdida". Y es que nunca antes en la historia de España , ha habido una generación más preparada, más formada y capacitada para desempeñar trabajos de responsabilidad. Sin embargo, toda esta inversión en formación en gran parte de los casos se está yendo por el sumidero en trabajos basura y en los otros, viaja camino a paises donde sí se reconoce. Nos ha tocado darnos de morros contra la realidad y la disilusión de ver como muchos de nuestros sueños se alejaban y otros muchos, simplemente desaparecían.
Ya se nos ha colgado el cartel de "deshauciados" a la espera de que la próxima generación tenga más y mejores oportunidades. Como si fuese posible hacer "borrón y cuenta nueva". Pero dejar de lado a toda una generación supone un coste inadmisible para una sociedad.
Se suele decir que de las crisis es de donde surgen las mejores oportunidades y lamentarse seguro que no soluciona las cosas. Tendremos que tener energía para salir adelante, pelear duro porque esos sueños que se alejaron regresen y por poner todo de nuestra parte para que nazcan nuevos sueños que nos acerquen a ese final feliz.
Formamos parte de una generación muy especial, que también nos ha tocado vivir 3 crisis: la de los 30, la económica y la de valores ( a cada cual mejor...)